Carta al Colegio de ex-alumno egresado el 2011

Paulina Rodríguez Riesco /Fundadora Colegio Montahue

Tía Paulina:

Junto con saludarle, me gustaría agradecer  primeramente a Dios  por todo lo que significó estar en el colegio Montahue, puesto que sin su  cobertura y su amor jamás hubiese  alcanzado esto que se lo dedico a él, pero le agradezco primordialmente, el que haya puesto a una mujer con tal amor que dio “ TODO” para cumplir el propósito de Dios. Le agradezco de corazón por lo que usted hizo en mi vida como estudiante y como persona,  gracias porque mi familia sin poder pagar esta institución, usted  me beco para que pudiese cumplir este objetivo de estar en un lugar de salvación como es el colegio Montahue. Gracias por la oración, ya que en lo más escondido del mundo como es Chile, se siente la bendición de Dios por la oración de mis pastores.

Deseo desde el fondo de mi corazón, alcanzar algún día llegar a ser alguien como usted y obtener esa promesa que Dios nos dio, de alcanzar hasta lo último de la tierra, entregar la palabra de Dios a toda criatura, ser discípulo de él  y seguirlo donde quiera que vaya. Por eso quiero estudiar teología en Rosario para estar listo y preparado en esta lucha. Gracias por su amor incondicional, un amor sin límites que sin importar las condiciones ni las circunstancias hizo lo imposible para  que en el colegio se hiciese la voluntad del Padre. Este año quise estudiar de la historia del colegio y me llamó enormemente  la atención saber lo que usted y los profesores del colegio tuvieron que pasar para que hoy estuviese el colegio en ese lugar, pero la anécdota que más me llamo la atención fue cuando llego un camión con papeles para destruir el colegio y usted junto a las autoridades del Adonay habían estado orando por este lugar y Dios salvo a el colegio de ser derrumbado como muchas otras oportunidades. Gracias a dios y a usted es que hoy disfruto la bendición de haber estado en este maravilloso lugar llamado Montahue que me gusta llamar “hogar”. Es muy grato también agradecer a las personas que influyeron en mi infancia desde la hora de mi  llegada a este lugar hasta la hora de salida, las personas que se dieron por el todo para que yo aprendiese de las materias, y más importante que aprendiese que Dios está en cada una de las ciencias desde la biología hasta la química, esto mediante los fundamentos bíblicos  de cada clase y la cercana relación de profesor a alumno.  Se que los profesores que están ahí , han sido escogidos celosamente para guardar esta obra. Gracias Tía María Elsa, Tía Gloria, Tío Ricardo, Tío Rodolfo, ustedes marcaron mi vida ayudándome  y guiándome  para llegar a ser quien soy, una persona dispuesta a seguir a Dios y doy  gracias también  a los profesores que se han unido recientemente  a esta  visión, por ser un oído a un joven necesitado de  ser escuchado. Gracias a Miss  Nancy por ser un ejemplo para muchos de los egresados, por ser una mujer de Dios, marcando  la presencia de él  y respeto a su palabra.

Espero ser  ejemplo del colegio Montahue allá afuera, para que muchos lleguen a Cristo  mediante la dirección entregada por ustedes, pero, lo que más  agradezco es todo el tiempo que  me dieron, esas largas conversaciones  con mis profesores  y con mi directora (cosa que no se ve en otros colegios) a través de esto vi la palabra alentadora, me sentí amado, considerado, único, alentado, pude entender la relación  que Cristo quiere mantener con los que le buscan. Voy a extrañar todo, en especial  está sana relación personal con mis maestros puesto que ellos nos dan consejos de vida, la oración con los compañeros de curso, y extrañare de gran manera los días lunes en la mañana la alabanza en conjunto con mi colegio, ese tiempo precioso  donde exaltamos el nombre de Dios.

Agradezco además a mis padres que tomaron esta visión para mí y mis hermanos y no la han soltado porque han visto estos 12 años que” valió la pena”.

Con cariños,

Maximiliano Ochoa 4°medio 2011

Colegio Montahue

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